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Proyectos a fondo En la herramienta · Claude 6 min

Armar un proyecto bien

Un proyecto en la IA es básicamente un lugar donde guardas contexto que se repite. Cada vez que abres el proyecto, la IA ve toda la información que dejaste ahí: documentos, instrucciones, referencias, ejemplos. Es como tener una carpeta compartida con un colega donde metes el material de base para que no tengas que volver a explicar todo desde cero en cada conversación. Cuanto mejor armes esa carpeta, más directo y preciso va a ser el trabajo.

Lo que funciona es armar un proyecto enfocado en un tema o un flujo de trabajo, no meter todo junto. Si manejas presupuestos, cobranzas y reportes, no hagas un proyecto único para todo eso. Mejor tres proyectos pequeños y ágiles: uno para presupuestos (con tus formatos de siempre, ejemplos, números que manejas), otro para cobranzas (instrucciones sobre cómo escribes un email de cobro, cuándo escalar), otro para reportes. De esa forma, cada proyecto tiene contexto pertinente, no ruido. Y si necesitas actualizar algo (cambió un proceso, una plantilla, un número), tocas un solo proyecto, no estás buscando entre un alud de documentos.

Piensa el proyecto como tu “primer lector”. Tú sabes la historia; ese primer lector no. Así que pon ahí lo mínimo que alguien que recién entra necesita saber para entender qué hace este proyecto, qué documentos hay, qué tendrías que pedirle a la IA en cada caso. No es un manual exhaustivo: son las cosas que se repiten, lo que siempre hay que tener presente. Y mantén lo vivo: revísalo cada tanto, borra lo que ya no se usa, agrega lo nuevo. Un proyecto abandonado es casi peor que no tener nada, porque confundes a la IA con instrucciones viejas.

Puntos clave

  • Enfoca cada proyecto en un tema o flujo (presupuestos, cobranzas, reportes). No metas todo junto; es más fácil de mantener y menos ruido para la IA.
  • Pon contexto que se repite: formatos que usas siempre, números clave, instrucciones sobre cómo escribes o qué priorizas. Deja fuera lo que es obvio o lo que va a cambiar mañana.
  • Revisa y actualiza lo vivo: si cambió un proceso, una plantilla, o una instrucción, toca el proyecto. Un proyecto desactualizado confunde más que ayuda.
  • Ojo con lo que subes: para los ejemplos y referencias usa material genérico; no cargues datos de clientes, números de póliza o expedientes reales sin anonimizar y sin que tu oficina lo permita.

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¿Cuál es la mejor forma de organizar tus proyectos si manejas presupuestos, cobranzas y reportes?

¿Qué conviene poner en las instrucciones y el material de un proyecto?

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